viernes, 31 de diciembre de 2010

CIERRE DE EJERCICIO


            Con el cierre de año andamos todos un poco liados; colas en la carnicería, la pastelería y la marisquería; prisas y atascos en calles y avenidas, muchedumbres en los centros comerciales y las empresas que sobreviven, tratando de cuadrar y, en ocasiones, de maquillar sus cuentas ante el cierre de ejercicio. Pues bien, de prisas y de cierres y de varias cosas más hablaremos en esta última columna del año que no es ajena a esa sensación extraña de que algo se acaba.
Porque hoy, último día del año, es también el último día de vida de CNN+. Descanse en paz. Algunos dirán que muerta CNN+ ¡Viva Telecinco! y que muerta la información 24 horas, ¡Bienvenido Gran Hermano las 24 horas del día!  Pero los que amamos las noticias, los que disfrutamos picando de aquí y de allá para tener distintas versiones de la realidad publicada, estamos hoy un poco más cojos de un pie, porque son muchas las cadenas que cojean del pie derecho y pocas las que lo hacen del izquierdo. Cierra, en fin, la CNN+ de PRISA y ahora es Berlusconi quien tira de la cadena.
No es la única empresa que cierra. El delantero brasileño Ronaldo también lo hace.  “Siempre tuve el sueño de tener muchos hijos –dijo el ex madridista- y ahora que ya lo he cumplido, cierro la fábrica. Me he hecho la vasectomía”  Curioso. La mayoría de las empresas cierran por falta de pedidos, pero la fábrica de semillas y simientes Ronaldo y Cia se ha visto abocada al cierre empresarial por excedente productivo y asociativo. Su primer vástago fue Ronald de 10 años, fabricado en colaboración con la también futbolista Milene Domingues; le siguieron Sophia, de dos años, y María Alice de nueve meses, creados en sociedad con su actual compañera, Bia Anthony; y finalmente está Alex, de 5 años, cuyo proceso de fabricación se llevó a cabo fuera de las horas de trabajo, en el tiempo libre del jugador, tras una fusión caliente con una camarera brasileña. En fin, una empresa de tanta y tan variada productividad nunca debería haber cerrado. Sin embargo,  no es descartable que el ex futbolista se dedique ahora al prometedor negocio de la sacarina, que endulza y no engorda. Tampoco es descartable la posibilidad de que la fábrica pueda ponerse de nuevo en funcionamiento, ya que la vasectomía no es siempre irreversible.
No es el único cierre que se anuncia. Ahí está el museo Txillida Leku, que cierra hoy. Pero el cierre más esperado es el de la persiana de ETA, tal como se le ha exigido una y mil veces: “Lo que tiene que hacer ETA es bajar la persiana”. En fin, el declive definitivo de ETA comenzó en la T4. A partir de entonces, la masa social que trabajaba en el entorno de la compañía llegó a la conclusión de que había que poner fin a la producción violenta. La propia ETA S.L. comunicó más tarde que había cerrado sine die la división de acciones ofensivas. La declaración de Gernika, la intervención  del cluster multinacional de mediación y la unión sindical de las centrales abertzales apostaron por un fin ordenado de la empresa dedicada a la socialización del sufrimiento. Finalmente, dos grandes responsables de comunicación de la compañía han confirmado que la violencia es un producto sin salida; y lo han hecho en medios nada proclives a sus tesis. El primero fue Rufi Etxebarria que intervino en las ondas de Radio Euskadi y el segundo fue el preso acusado de terrorismo, Arnaldo Otegi, quien, después de hablar con El País, lo ha hecho con el The Wall Street Journal,  perteneciente al imperio Murdock, del que es consejero Aznar, y paladín de la lucha total contra la Multinacional Terrorista. El titular con que recogía la noticia dejó descolocado a más de uno: “Grupo vasco hace oferta de paz”. Sin embargo, Rubalcaba, en el día de inocentes, no quiso dar ninguna credibilidad a la Anunciación de Otegi. “Si ETA está preparada, que deje la violencia, que sustituya las letras E, T, A por F, I, N”.  Es comprensible este empeño de Rubalcaba por poner The end a esta película macabra, y más en este fin de año con la sensación de que el tiempo se acaba, pero a mi me gustaría más que las tres letras de E,T,A fueran sustituidas por P,A,Z. Eso sí, una paz totalmente irreversible, no como la vasectomía de Ronaldo. Erpin (31-12-2010)

viernes, 24 de diciembre de 2010

CÓMO AUMENTAR LA AUDIENCIA EN ETB



            Pongamos que la dirección del ente EITB toma una decisión antológica y ontológica, como es la de reunir a un selecto grupo de creativos y asesores para dar respuesta a las grandes preguntas del ente televisivo vasco: qué somos, de dónde venimos y a dónde vamos. Pongamos que me cuelo en tan filosófica reunión. Lo que van a leer a continuación es el acta ficticia y subjetiva del desarrollo de la misma.
Da inicio a la sesión el director de ETB señalando que el objetivo de la misma es analizar las causas de la pérdida de audiencia en ETB y hacer propuestas para invertir la tendencia. Se produce un silencio incómodo hasta que un asesor, designado a dedo, se ve en la obligación de romper el hielo: “Creo –dijo- que la actual situación de ETB se debe a los ataques sistemáticos que está lanzando el PNV contra la televisión vasca por intereses políticos y empresariales”. Se oyen algunos murmullos de aprobación.
Interviene después un técnico acostumbrado a los vaivenes políticos. “Hay un factor importante -dijo midiendo las palabras- que ha influido en el descenso de audiencias en todas las televisiones generalistas, que es la aparición de la TDT”. En ese momento suena un teléfono móvil. Compruebo aliviado que no es el mío.
Levanta a continuación la mano un creativo algo despistado y no muy bien visto, quien lanza una pregunta mitad retórica y mitad socrática: “A veces me pregunto quiénes son los espectadores de ETB, cuál es nuestra audiencia”. Y deja ahí la pregunta, colgando en el aire, entre murmullos de desaprobación. El presidente interviene entonces para recordar que durante la lluvia de ideas es necesario suspender en un primer momento la crítica, animando al aludido a que se explique.
El despistado, que muy bien podría haber sido quien esto suscribe, se lamenta entonces de su impenitente incontinencia verbal, pero ya no tiene remedio y, tras aclararse la garganta, comienza su perorata: “En Euskadi existen dos comunidades –dijo, recurriendo a un concepto muy utilizado en el argot socialista- Y existen, por tanto, también dos audiencias, la que vive y observa la realidad en clave estatal y la que lo hace en clave vasca”. Nuestro despistado protagonista nota todas las miradas clavadas en él y continúa: “ETB ha sido un referente televisivo para esa comunidad que ve las cosas con una perspectiva vasca. Para quien vive y siente en clave española ya están otras cadenas, de la Uno a la Sexta. Pues bien, en mi opinión, la ETB actual enfoca la realidad vasca desde una óptica estatal. En una palabra, hemos convertido el Teleberri en Telenorte”. Nuestro personaje se pregunta si no habrá ido demasiado lejos, porque nota tensión en el ambiente, pero ya está lanzado: “En estos momentos muchos votantes del PNV, EA, Aralar y de la Izquierda Abertzale no ven ETB y los votantes del PP y PSE, nada acostumbrados a ver ETB prefieren ver el original español antes que la fotocopia vasca”
“Bueno ¿Y qué propones? –dijo el Director- Brevemente, por favor, que hay palabras pedidas”.  Atropelladamente, el aludido dijo: “Por ejemplo, en ETB no sale nadie de la Izquierda Abertzale. Eso, además de ocultar parcialmente la realidad de nuestro país, elimina de golpe unos 100.000 espectadores. Propongo que se dé la palabra, por ejemplo, a gente de Batasuna favorables al abandono de la violencia, como Rufi Etxebarria. Y una última cosa: El discurso del Rey se ve en todas las cadenas españolas ¿Por qué darlo también en ETB? ¿No contribuimos con ello al incremento de audiencia de la TDT?”
Unos días después, nuestro despistado creativo vio con sorpresa que Rufi Etxebarria era entrevistado en Radio Euskadi por “interés informativo”, y sin embargo sabe que el discurso del Rey se mantendrá en ETB ¿Será acaso también por interés informativo?
Erpin  

viernes, 17 de diciembre de 2010

EL TIEMPO ES RELATIVO



            Hace unos años vi una ocurrente pintada que decía “Txakurrak GALgoak dira”, lo que en su segunda acepción significaría algo así como “Los polis son del GAL”. Me ha venido a la cabeza en plena ebullición mediática de la Operación Galgo. Sin embargo, no es del apasionante tema del GAL, puesto otra vez de actualidad por Felipe González, de lo que quería hablar hoy, sino de algo mucho más etéreo y sublime a la vez como es la relatividad del tiempo. Porque la Operación Galgo, aun sin pretenderlo sus autores, ha servido para dar nueva luz a la paradoja de Zenón; ya saben, la de Aquiles y la tortuga. Decía el bueno de Zenón de Elea que, si el espacio fuera infinitamente divisible, el veloz Aquiles jamás alcanzaría a la lenta tortuga. Pues bien, lo de la Operación Galgo ha sido más difícil todavía. Porque ha sido la Justicia, cuya lentitud es al menos equiparable a la de la tortuga, la que ha dado alcance a Marta Domínguez, comparable en velocidad a la de Aquiles, el de los pies ligeros. Y con ello ha quedado demostrado igualmente que la tradicional parsimonia judicial puede convertirse sin comerlo ni beberlo en súbita diligencia.
            Pero volvamos al tiempo, a ese tiempo que se nos hace eterno cuando esperamos a alguien y “solo un momentito” cuando nos esperan. Y vamos entrando ya en materia, porque resulta que todo el mundo parece haberse puesto de acuerdo en que a la Izquierda Abertzale se le está acabando el tiempo. La cosa es más o menos así: Se lanza la idea de que ETA tiene que sacar un comunicado antes de Navidades. Mejor dicho, no un comunicado sino el comunicado, con mayúsculas, donde declare “un alto el fuego unilateral, permanente y verificable” en palabras de Brian Currin. Pero se acercan las Navidades y el ansiado comunicado no llega y  la sociedad se impacienta y los periódicos meten presión y los políticos hablan, que es lo suyo.
Así Ramón Jáuregui ha dicho que la ruptura “fehaciente” de la Izquierda Abertzale con ETA y su posterior comprobación “requiere tiempo”. José Antonio Pastor, a su vez, abundaba en esta misma idea: Batasuna ya no tiene tiempo de hacer “todo el recorrido” para poder estar en las elecciones de 2011. Hasta la secretaria general de LAB, Ainhoa Etxaide ha llamado a ETA a cerrar “con urgencia” el ciclo de la violencia. Del mismo modo, el líder de EA, Peio Urizar, pedía la declaración del alto el fuego “ya”, para que sea entonces el Gobierno el que tenga que demostrar la “voluntad de avanzar” en un proceso “que llevará un tiempo”. La propia ETA dice en su último boletín interno que “El tiempo pasa y los márgenes se están estrechando para todos”. Y sin embargo, hay quien no tiene ninguna prisa. Es el caso de Basagoiti que propone una espera de cuatro años antes de que la Izquierda Abertzale pueda acudir a las urnas. “Los conversos a la cola –dijo éste- Que esperen un poco, que ya les hemos esperado nosotros demasiados años”.
Y a partir de aquí comienzan las conjeturas ¿Aprovechará ETA la Nochebuena para entonar su “Noche de Paz, Noche de Amor”? ¿Lo hará coincidir con el día de los Inocentes que tan imprevisible ha sido tradicionalmente en el Parlamento Vasco? ¿Aprovechará para ello el partido Euskadi-Venezuela del día 29? ¿Esperará acaso al día de Reyes para confirmar su cambio definitivo de rumbo? En fin, en cualquiera de los casos sería sin duda un gran regalo navideño.
Pero suponiendo que así fuera ¿Permitirá acaso el consorcio PP-PSOE la presencia abertzale en las urnas? ¿Promoverá una vez más Rubalcaba la ilegalización de Batasuna? ¿Intervendrá la Justicia nuevamente para prohibir las listas herederas de otras formaciones ilegalizadas? Y la Izquierda Abertzale ¿Esperará hasta el último momento a presentar listas y estatutos limpios con la intención de dificultar así la labor de la Justicia?
Es el escenario más probable. Pero, en fin, la Operación Galgo ha demostrado que el sistema político-judicial puede, si quiere, romper la barrera del sonido, desafiar las leyes de la física y resolver las más complejas paradojas filosóficas. Porque, si algo ha quedado meridianamente claro, es que la tortuga de la Justicia, sobre todo en el espacio potencialmente divisible del País Vasco, puede alcanzar sin esfuerzo al mismísimo Aquiles, el de los pies ligeros. Erpin (17-12-2010)

viernes, 10 de diciembre de 2010

LOS CUATRO CERDITOS, CAPERUCITA Y EL LOBO


La cosa no está para cuentos, lo sé, pero me acojo a la cercanía de la Navidad para contarle, entrañable lector, un cuento que espero reciba con renovado espíritu navideño. De igual modo espero que acepte el adjetivo entrañable, que le dedico,  sacado de mi fondo de armario semántico precisamente para estas entrañables fechas. Y el cuento comienza así:
En un país tan lejano, tan lejano, tan lejano que estaba a cuatro manzanas de distancia, nada más cruzar el parque, vivían tres cerditos, o quizás fueran cuatro, que eran felices comiendo las bellotas que caían del viejo roble. Los tres cerditos, que eran efectivamente cuatro, se llamaban Portu, Ireland, Greece y Spain y pertenecían a la familia PIGS, de profunda raigambre británica.
Un buen día, cuando la caída de la hoja anunciaba ya los rigores del invierno, el mayor de los hermanos dijo que cada uno de ellos debía construir una casa para protegerse del frío invernal. Dicho y hecho. Greece,  a quien todos llamaban Grecia, decidió construir una casa de paja, que nada tenía que ver con aquella otra que resistía los embates del tiempo en la acrópolis de Atenas. Recogió unos haces de paja del campo y enseguida terminó la obra.
-Es preciosa –dijo. Y salió a jugar.
Por su parte, Ireland, a quien en adelante llamaremos Irlanda, apiló unas cuantas ramas del bosque y construyó una bonita casa de madera, muy del estilo nórdico. Hizo primero la puerta, luego las ventanas y unos días después tenía una linda cabaña donde tomar una pinta y pasar la noche.
-Es magnífica- dijo. Y salió a jugar.
Portu, cuyo nombre completo era Portugal, buscó piedrecillas entre los acantilados y tras mezclarlos con arena los utilizó para hacer los muros y el tejado de su hogar. Era una casita pequeña y acogedora que le protegería de los vientos de poniente.
-Es colosal- dijo. Y salió a jugar.
Finalmente, Spain, el hermano mayor, empezó a amontonar ladrillos y más ladrillos. Llenó de ladrillos playas y acantilados y luego se hizo un adosado en Torrevieja.
-Es grandioso- dijo. Y salió él también a jugar.
Pero llegaron las lluvias, llegaron las nieves y un lobo feroz se presentó en la casa de Grecia. El lobo, como habrán adivinado, se llamaba Cris, o Crisis para ser más exactos. 
-¡Ábreme la puerta! –dijo con voz metálica
-No, no te abriré.
-Entonces, soplaré y soplare y tu casa derribaré.
Y el lobo Cris sopló tres veces y la casa de Grecia cayó.
Corrió entonces el cerdito; corrió y corrió y fue a refugiarse en el castillo de Fräulein Merkell, la llamada Caperucita Azul.
Entonces, enfurecido y resentido, el insaciable lobo feroz acudió a la cabaña de Irlanda.
-¡Ábreme la puerta!
-No, no te abriré.
-Pues, soplaré y soplaré y tu casa derribaré.
Y el lobo sopló tres veces y la casa de Irlanda también cayó.
Corrió entonces Irlanda, muy a su pesar. Corrió y corrió y fue a refugiarse también en el castillo de Fräulein Merkell, la llamada Caperucita Azul.
Frustrado y derrotado el feroz lobo, y deseoso de saciar su insaciable apetito, se ha quedado ahora haciendo guardia delante de las casas de Portugal y Spain.
En fin, tampoco éstas querrán abrirle la puerta, pero el lobo soplará y soplará y sus casas derribará. 
Acudirán entonces ambas al Castillo de la Caperucita Azul y ésta, mudada la color, y Roja de ira les expulsará de sus dominios.
Pero al Lobo Cris ya no le interesan Portugal y Spain; ahora hace guardia ante el castillo de  Fräulein Merkel y no descansará hasta que se coma a Caperucita. Y colorín  colorado este cuento no ha hecho más que empezar.
Y así durante estos entrañables días de Navidad comeremos, alegres, turrones El Lobo; compraremos, ilusionados, billetes del cerdo de San Antón; jugaremos al Gordo de Navidad, si Doña Manolita no hace huelga; nos reuniremos en familia, si no hay huelga de aeropuertos, pero un mal día de enero descubriremos con horror que el cerdito de la hucha se ha quedado en los huesos y que el Lobo de la Crisis se ha comido nuestros ahorros y ha devorado nuestras entrañas.  

Erpin (10-12-2010)

viernes, 3 de diciembre de 2010

LA ECONOMIA ES PERSONAL


            En los días previos al encuentro Barça-Real Madrid, que terminó, como todos ustedes saben, con una sonora derrota del equipo madrileño, el partido no se publicitó como un duelo entre dos equipos de fútbol o entre dos entidades deportivas, sino como un duelo entre individuos: Cristiano versus Messi, Alonso versus Xabi y, sobre todo, Mouriño versus Guardiola o Mou versus Pep, que suena mucho más íntimo y personal. Este desmedido interés por vender el partido como un reto entre dos entrenadores, dos generales de sus respectivas escuadras, o a lo sumo entre dos de sus abanderados, lo que en el caso de Ronaldo le va al pelo,  es como si la batalla de Waterloo se resumiera en un enfrentamiento personal Wellington versus Napoleón o como si la Guerra de Troya fuera solo un combate entre Héctor y Aquiles.
Pues bien, independientemente de lo que este reduccionismo propagandístico implica de desprecio hacia el trabajo de la veintena de jugadores que saltaron a pelear en el césped del Camp Nou, lo que más me llama la atención de esta súbita revalorización del factor individual en un juego colectivo, como el fútbol, es que en otros apartados de la vida, como el de la gestión política y económica, más bien se tiende a ocultar el factor individual bajo el amparo de la abstracción impersonal.
Conceptos abstractos como la France, Euskadi o la Ciudad son sustantivos colectivos que no se sabe muy bien a quién comprende y que raramente descienden al plano individual. Palabras como la patronal, el empresariado o la administración son entes lejanos en los que la responsabilidad de cada sujeto se diluye tras ese complejo engranaje burocrático y conceptual. En ese marco impersonal es muy fácil no echar la culpa a nadie o echársela a todos, como cuando se acusa a la etérea Administración de las largas listas de espera en medicina, de la pérdida de valores del alumnado o del “vuelva usted mañana”
Él último gran hallazgo semántico al que culpar de todos los males, y concretamente de la crisis económica que padecemos, son los mercados, así, en plural. Mosquea ya de inicio que se descarte la palabra en singular, el Mercado, a no ser que con ello se quiera desterrar cualquier atisbo de crítica a la entronizada Economía de Mercado; aunque también es posible que sea solo una moda que se inició con las políticas, sean éstas de empleo, de igualdad, activas o sociales. En fin  ¿Por qué se huye de la palabra Política, en singular, tal como la pudo entender Aristóteles?
Pero volvamos a los mercados. Ahora la culpa de todo la tienen los mercados. Por culpa de los mercados baja la bolsa, aumenta la deuda y desciende la confianza. Lo mercados son los responsables del recorte del sueldo a los funcionarios, de la congelación de las pensiones, del paro del 20% de la población, de la disminución del consumo, de la baja actividad empresarial, del aumento del IPC, de la subida del recibo de la luz e incluso de la muerte de Viriato.
Cuando el otro día veía la foto -¿foto de familia?- de Rodríguez Zapatero sentado a la mesa con treinta y siete presidentes –cuarenta nos habrían recordado a Ali Babá- de las mayores empresas del País, me preguntaba con inquietud si alguno de los allí presentes o todos ellos no tendrían algún tipo de relación de amistad o de familia con esos mercados que tienen la culpa de todo. Sin embargo, la prensa los retrataba como si fueran los Caballeros de la Tabla Redonda que son nuestra última tabla de salvación para recuperar el Santo Grial de la confianza y de la prosperidad económica.
He visto estos día la exposición del fotógrafo Eugene Richards titulada La Guerra es personal. En ella se veía la realidad de las personas muertas, heridas o mutiladas en la guerra de Irak; en ella se percibía el sufrimiento de los soldados y el de sus familias.
También la Economía, y en concreto la crisis, es personal y, como la guerra de Irak, está dejando miles de damnificados a nuestro alrededor, pero aquí ni siquiera tenemos un Madoff en el que descargar nuestra ira. Aquí nos limitamos a aguantar estoicamente la ofensiva pertinaz y caprichosa de los mercados. Erpin