DESFILE DE ADJETIVOS
El esperado comunicado de ETA ha puesto en marcha un largo desfile de adjetivos. Ya el propio texto etarra daba inicio al cortejo con tres grandes adjetivos: permanente, general y verificable. Seguía así la estela del Acuerdo de Gernika que puso a desfilar la tripleta permanente, unilateral y verificable. Se observa, pues, que en el texto de ETA se ha caído el adjetivo unilateral entrando en su lugar el calificativo general, término mucho más acorde con el carácter militar de la organización armada. ¿Es importante este cambio cualitativo? Brian Currin considera que la no inclusión del término “unilateral” es “irrelevante” porque “el comunicado es en sí mismo unilateral”. Sin embargo, no opina lo mismo Aralar quien dice que para ser creíble ETA “debe aceptar y acatar el acuerdo de Gernika en sus propios y estrictos términos”.
Sea como sea, el interés de ETA por los adjetivos viene de lejos. Ya durante las conversaciones de Argel abrió un alto el fuego que calificó de “oficial y unilateral”. Luego, en 1996, en la tregua que tuvo lugar durante el mandato de Aznar ETA bautizó su alto el fuego como “indefinido”. Finalmente, en la última tregua, ya con Zapatero, el adjetivo empleado, al igual que ahora, fue “permanente”. Pues bien, de este análisis morfo-histórico pueden deducirse dos cosas: Primera, que el adjetivo “unilateral” no aporta gran cosa al proceso; y segunda, que lo de “permanente”, como se demostró en el anterior proceso, puede durar lo mismo que el peinado homónimo.
Y a partir de aquí la sucesión de adjetivos no ha dejado de desfilar al ritmo de las declaraciones. Así, el secretario de organización del PSOE, Marcelino Iglesias, calificaba el comunicado de “importante”, adjetivo al que también se sumaba la Ejecutiva de Aralar; Zapatero seguía la moda de los tres adjetivos, calificando el proceso de “duro, costoso y difícil”; La Izquierda Abertzale, en boca del dúo Txelui Moreno- Marian Beitialarrangoitia, también recurría al trío adjetival, aunque su valoración distaba bastante de la del Presidente de gobierno: “Es una decisión –dijeron- valiente, unilateral e histórica”; Basagoiti , por su parte, prefería poner en liza una pareja de calificativos opuestos: “Año nuevo, comunicado viejo”.
Pero ha habido más adjetivos y una duda en el ambiente ¿Se ha movido algo ETA o estamos parados? Pues bien, el Diputado General de Gipuzkoa, Markel Olano, ha dicho que es un paso “positivo”. Iñigo Urkullu, como no podía ser de otro modo, va en la misma línea: “Esperamos que sea un paso hacia el comunicado definitivo” Por su parte, Pello Urizar de EA va más allá y dice que es un paso “determinante para cerrar el ciclo de la violencia”. Y como contrapunto está la postura de UPN para quien no se ha dado ningún paso: “Estamos donde estábamos”
Y luego está el socorrido tema de la suficiencia, y aquí también han proliferado los adjetivos: Zapatero, por ejemplo, ha vuelto a calificar el comunicado de ETA de “insuficiente”. Patxi López, para no ser menos, le ha puesto la misma calificación; y en la misma línea, el Diario Público precisa que “ETA se ha quedado corta”. Por su parte, Gorka Maneiro de UPD ha recurrido a un adjetivo muy acorde con la ley antitabaco: El comunicado es “infumable”.
Capítulo aparte merece Rubalcaba, maestro en el manejo de adjetivos y preguntas retóricas: “Si me preguntan ustedes –dijo- ¿Está usted más tranquilo que ayer? Honestamente les diría que sí. Si me preguntan ustedes ¿Esto es el final? Les diría que no. Si me preguntan ¿Esto es lo que la sociedad española espera? Les diría rotundamente que no. Dicho de otra manera ¿Esta es una mala noticia? No, no lo es, pero esta no es la noticia”. Lo curioso del caso es que pronunció estas palabras en una rueda de prensa en la que no se permitieron preguntas. Así que solo le faltó decir: Me alegro de hacerme esta pregunta.
Y, en fin, aquí termina el desfile de adjetivos, esperando decir algo sustantivo: Confianza.
Erpin
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