viernes, 26 de noviembre de 2010

EL FACILITADOR


            En Euskadi tenemos un grave problema a la hora de poner nombres a las cosas. Tanto es así que no sabemos aún muy bien si es correcto hablar de Euskadi con S, Euzkadi con Z, Vascongadas con V, Baskonia con B y K, Euskal-Herria con o sin guión, País Vasco sin más, Hegoalde o Comunidad Autónoma Vasca. Lo mismo pasa a la hora de designar a Navarra que puede ser Nafarroa con F, Naparroa con P, Reyno de Navarra con Y, Territorio Navarro, Navarra a secas o Comunidad Foral. La última pelea ha surgido a cuenta del Txakolí, que en Burgos y Santander llaman Chacolí y que en correcto euskera debería ser Txakolin, de donde vendría el Getariako txakolina.
Pues bien, este problema nominal que enturbia todas nuestras relaciones como pueblo, país, región, nación, nacionalidad o comunidad se complica aun más a la hora de denominar todo lo que hace referencia al conflicto, contencioso, problema o como quiera que se llame el follón éste que tenemos vascos y no vascos, vascas y no vascas.
Esto es lo que ha pasado a la hora de poner nombre a la tarea, función, cometido, trabajo, hobby o profesión del señor Brian Currin, el abogado sudafricano que participó como mediador internacional en los procesos de paz de Irlanda del Norte y Sudáfrica, y que ahora se ha embarcado en la difícil empresa de tratar de resolver el conflicto vasco o, si usted lo prefiere, de poner fin al terrorismo de ETA.
Pues bien algunos han definido su labor como negociadora, pero en medios gubernamentales el término negociador no gusta, porque eso sería admitir que entre ETA y el Gobierno hay negociaciones, cuando lo máximo que se está dispuesto a aceptar es la existencia de contactos o tomas de temperatura. Ni siquiera ha valido para consolidar el término la imagen del negociador de las películas americanas que con grandes dosis de psicología y habilidades sociales trata de convencer al secuestrador de que se entregue, sin hacer daño a sus rehenes, a cambio de una promesa que habitualmente se incumple.
También se ha calificado a Currin como mediador, pero tampoco esta palabra ha gustado, porque eso implica que quien lo hace tiene que mediar entre dos partes que de alguna forma se sitúan en pie de igualdad. Y eso se considera inadmisible, porque –dicen- el Estado de Derecho no puede ponerse al mismo nivel que una banda u organización terrorista, por más que las recientes palabras de Felipe González sobre la cuestión hayan sembrado más de una duda sobre la  limpieza moral del citado Estado de Derecho. Además, la palabra mediador tampoco gusta porque suele ir acompañada del adjetivo internacional y si hay algo que se quiere evitar ahora, que no antes, es la internacionalización de la búsqueda de soluciones al problema vasco.
En fin, el término negociador fue borrado de la lista y entonces algún iluminado logró un gran hallazgo lingüístico. Lo que hace Bryan Currin es simplemente una labor de facilitador. Esta palabra sugiere, es cierto, que el asunto se las trae, pero más que admitir la dificultad que el proceso de paz conlleva se refuerza la idea de que lo que hace Currin es únicamente facilitar la salida de su encierro del mundo de izquierda abertzale y de la propia ETA, que, en su opinión, son los únicos que tienen que moverse. En una palabra, Brian Currin sería una especie de lubricante, vaselina, mantequilla o Abre fácil del opaco tetrabrick abertzale. Y por si fuera poco el reduccionismo terminológico de la empresa de Currin, se van dejando caer informaciones según las cuales el abogado sudafricano recibiría cuantiosos emolumentos para que el proceso facilitador avance convenientemente engrasado.
Pero por encima de los nombres, la cuestión que a mí me preocupa es si el Facilitador podrá lograr finalmente su objetivo, sobre todo porque el citado facilitador está rodeado de un montón de dificultadores que ponen chinas en su camino y también porque mi experiencia me dice que nada hay más costoso que abrir un envase por donde pone Abre fácil. Erpin 

viernes, 19 de noviembre de 2010

SUJETOS ELECTORALES UNITARIOS


            La gramática política se ha visto enriquecida en los últimos días con un nuevo concepto de compleja sintaxis partidaria: el Sujeto Electoral Unitario. Pero ¿Qué es el Sujeto Electoral  Unitario? La Izquierda Abertzale, que es quien ha acuñado el término, lo ha definido como "la articulación de un planteamiento que suponga una garantía de cambio a través de la adhesión social que pueda generar”. Más claro, imposible. O sea, se trata de una  oferta electoral que la Izquierda Abertzale Tradicional –ahora se la llama así- ha lanzado en exclusividad para el  Herrialde de Nafarroa, el Reyno de Navarra o como quiera que se llame el territorio que preside el señor Miguel Sanz.
La oferta, al estilo del 2 x 1, va dirigida en concreto a dos fuerzas políticas que actualmente forman parte de la Sociedad Limitada Nafarroa Bai, que son Eusko Alkartasuna y a Aralar; por lo que, si la propuesta llegase a cuajar, el citado Sujeto Electoral Unitario estaría formado por la propia Izquierda Abertzale, por EA y Aralar. El problema de esta proposición no del todo honesta es que abre una cuña en la coalición Nafarroa Bai y deja fuera de la misma a otros miembros de Nabai como son Batzarre, el PNV y los independientes. Sea por esto o porque han considerado esta propuesta como una OPA hostil, el caso es que tanto Eusko Alkartasuna como Aralar han declinado la golosa invitación y se han negado de momento a formar parte de ese sonoro Sujeto Electoral Unitario.
Visto así el asunto, podemos llegar a la conclusión de que el Sujeto Electoral Unitario de la Izquierda abertzale, como casi siempre que se invoca la unidad en el nombre, lleva en su seno la desunión, concretamente la de una de las pocas iniciativas unitarias que a trancas y barrancas se mantienen en el panorama político. Del mismo modo, y vista la respuesta de EA y Aralar, se puede concluir que el citado Sujeto Electoral no estaba nada sujeto; y en cuanto a lo de electoral parece que solo podrá serlo si la Izquierda Abertzale se desmarca del Sujeto Militar Competente.
         Pero no ha sido éste el único Sujeto Electoral Unitario que ha aparecido a la luz pública estos días. En Barcelona, en el Palacio de Tinell, la presidenta del PP catalán, Alícia Sánchez-Camacho, el líder del PP vasco, Antonio Basagoiti y el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, han consagrado su propio Sujeto Electoral Unitario. Y esta vez sí, el asunto estaba sujeto y bien sujeto y la propuesta, atada y bien atada, como  en su día hiciera las cosas el Caudillo de la España Una, Grande y Libre.
Del mismo modo, nadie puede dudar del carácter unitario, y trinitario a la vez, de este nuevo Sujeto nacido en el Palacio del Tinell, porque está formado por tres personas distintas, Sanchez-Camacho, Nuñez Feijóo y Antonio Basagoiti, y una sola ideología verdadera: la unidad de España, pronunciada ésta con una P implosiva y explosiva a la vez. Y también porque lo componen tres Comunidades Autónomas distintas, Cataluña, Galicia y las Vascongadas, pero una única nación verdadera. En fin, algunos medios ya han calificado a este Sujeto Electoral Unitario como la nueva Galeusca española o como el otro Pacto del Tinell.
Resumiendo. Esta semana ha nacido un Sujeto Electoral Unitario en Euskadi y otro de distinto signo en la Ciudad Condal. Y dado que el éxito de ambos Sujetos se medirá por la matemática electoral, dejo a la consideración del lector cuál de ellos será el Máximo Común Divisor y cuál, el Mínimo Común Múltiplo.
Erpin 

viernes, 12 de noviembre de 2010

CONVERSACIONES EN LA MONCLOA


Permítanme, si nadie se opone y veo que no, que parodie el título del libro Conversación en la Catedral del laureado Mario Vargas Llosa para comentar los parloteos de Zapatero y Urkullu en la Moncloa, que, aunque ha pasado el tiempo, siguen dando que hablar. Pues bien, esas conversaciones monclovitas, que fueron al parecer siete en total, han dado lugar a muchas informaciones y elucubraciones, que pasamos seguidamente a comentar.
En primer lugar están los acuerdos que todo el mundo conoce, a saber, las veinte competencias del Estatuto que faltaban por transferir, la presencia de Euskadi en el Ecofin de la Unión Europea, unas cuantas inversiones detenidas y después relanzadas, algún dinerillo para los estudios previos del Guggenheim en Urdabai y el cambio de denominación oficial de los territorios vascos, a cambio todo ello del voto favorable del PNV a los presupuestos y demás medidas económicas que pudiera adoptar Zapatero y del compromiso de dar estabilidad a éste hasta el final de mandato.
En segundo lugar en las reuniones mantenidas entre ambos presis se consolidó, al parecer, una relación franca y sincera, donde hablaron de todo: De lo que Sonsoles piensa de Urkullu, de cómo lleva la familia de Zapatero la presión del cargo, de los avatares sufridos por el abuelo de Zapatero en la Guerra Civil y también de fútbol,  no en vano Urkullu llegó a jugar en el Larramendi y Zapatero es un conocido culé.
 En tercer lugar se ha conocido hasta lo que comieron en la Moncloa, un menú del día que tampoco es gran cosa: vainas, redondo con puré de patata y mermelada, melocotón en almíbar con mouse de coco, agua y café.
Pero, mira por dónde, nadie parece darse por satisfecho con estos datos y explicaciones más o menos oficiales u oficiosas. Porque políticos y ciudadanos hemos llegado a la conclusión, tras años de pactos bajo la mesa, de que los acuerdos más importantes se firman en algún documento que no se hace público. Y ha bastado que se reconozca que en esas charlas se habló también de pacificación, modelo de Estado y ley de partidos, entre otros temas, para que se desaten una serie de informaciones y consideraciones que pasamos igualmente a comentar.
Una de las interpretaciones, barajada sobre todo en los aledaños de la derecha, es la que asegura que Zapatero y Urkullu pactaron la presencia de Batasuna en las municipales. Esta tesis la recogió el periódico La Gaceta que lo llevó a portada como principal noticia del día. Según esta información, sería el propio Urkullu el encargado de la negociación con la Izquierda Abertzale. Y así, cuando Zapatero dijo que los avances de Batasuna no serían en balde  o  trascienden noticias sobre acercamientos de presos, la tesis vuelve a cobrar fuerza.
La segunda interpretación tiene que ver también con las próximas elecciones, y se abona a la teoría de que lo que PSOE y PNV han acordado es respetar la lista más votada, en beneficio de éste. Esta es la tesis que defendió la presidenta del Parlamento Vasco, Arantza Quiroga,  quien aseguró que los nacionalistas buscan así "mantener en las próximas elecciones municipales y forales el poder que tienen en el País Vasco", que Zapatero se ha convertido en “el fuego amigo” del pacto PSOE-PP y que, sin embargo, no va a lograrlo "porque somos conscientes de la situación y de otra manera seriamos unos irresponsables". 
Desde el lado opuesto, fundamentalmente desde EA y la propia Izquierda Abertzale, el pacto ha generado suspicacias de signo distinto. Porque el PNV ha sellado un pacto con el partido que ha endurecido la ley electoral para impedir la presencia electoral de Batasuna, porque  acepta de facto el autonomismo como la estación términus de sus reivindicaciones y porque tiene por objetivo “mantener el actual status quo político, que a fin de cuentas, tanto beneficia al PNV, PSOE y PP”.
Sin embargo, en una cosa están casi todos de acuerdo, en que el amigo Zapatero le metió el dedo en el ojo a Patxi López y le ha mangó la primogenitura en Euskadi con un plato de vainas en La Moncloa. Erpin

viernes, 5 de noviembre de 2010

NOTAS NECROLOGICAS


            En la festividad de Todos los Santos y del día de difuntos, que hace poco celebramos, se recuerda a las personas fallecidas, pero se olvida a menudo a los animales y las cosas que se nos han ido. A ese luctuoso fin van dirigidas estas notas necrológicas.
            Empecemos recordando a los animales difuntos y, en primer lugar, a Bucéfalo, el caballo de Alejandro Magno que murió tras la Batalla del Hidaspes en el año 326 a. C. Recordemos también a la oveja Dolly fallecida en 2003, que fue el primer mamífero clonado a partir de una célula adulta. Tengamos presente igualmente al oso Bart the Bear, que actuó en películas como Colmillo Blanco, El Oso o El Clan del oso cavernario. Y también al palomo Gullermo de Orange, miembro del servicio secreto británico y condecorado por entregar un mensaje que en 1944 salvó la vida de más de 2.000 soldados en la Batalla de Arnhem. Y al pollo Mike que sobrevivió 18 meses, de abril de 1945 a marzo de 1947 después de que su dueño le cortara la cabeza. Y a Abul-Abbas, el  elefante asiático que el Emperador Carlomagno recibió como regalo de parte del califa de Bagdad, Harún al-Rashid, en el año 798. Y a la madrileña Chu-Lin, la primera cría de oso panda que nació en cautividad en Europa. O al barcelonés Copito de Nieve, el único gorila albino del mundo del que se tenga noticia.
            Pero hoy queremos recordar especialmente al pulpo Paúl que no hace aún muchas fechas  nos ha dejado para siempre. El pulpo Paúl  nació un buen día de enero de 2008 y murió de muerte natural el 26 de octubre de 2010. Descanse en paz.
Durante su vida Paúl trabajó con ahínco prediciendo los resultados de la selección alemana de fútbol en competiciones internacionales, y en concreto en la Eurocopa 2008 y el Mundial de fútbol 2010. Pues bien, el cefalópodo Paúl acertó los ocho emparejamientos que se le propusieron. No obstante, fue tanta la trascendencia mediática de sus facultades adivinatorias y tanto el desgaste psíquico y físico del octópodo que, atendiendo seguramente a las demandas de éste, sus cuidadores comunicaron que no volvería a realizar más pronósticos tras el campeonato mundial de fútbol. En España el fallecimiento del Pulpo Paúl, llamado cariñosamente PP, ha supuesto una conmoción nacional. No en vano, siempre será recordado por el triunfo de la Roja que se atrevió a predecir.
En fin, hoy Paúl está considerado en todo el mundo el mejor representante de las artes adivinatorias y proféticas desde los tiempos del oráculo de Delfos, la mítica Sibila, el profeta Isaías o el maestro Nostradamus. Que Neptuno lo tenga en su seno.
            Pero no podíamos olvidar en estas notas necrológicas a los objetos, a las cosas queridas que nos han abandonado. Hace algunos días conocimos la noticia de la muerte de toda una familia, la familia japonesa Walkman de reproductores de música, que no pudo resistir el impacto de los potentes MP3 o MP4 que se le pusieron delante. La familia Walkman se había extendido por los cinco continentes; paseado por nuestras calles y entrado en nuestras casas, pero la nueva era digital se ha llevado, como si de una peste se tratase, a esta familia de profundas raíces analógicas. Hoy lloramos aquí su pérdida. Como lloramos también a aquel Seiscientos que fue testigo del tímido desarrollismo franquista, a aquel Dos Caballos, apellidado Cuatrolatas, para gente encantadora o a aquel Simca 1000 que dificultaba nuestros progresos amatorios. Hoy todos estos autos difuntos y otros muchos más están abandonados en algún cementerio de coches o han sido convertidos en chatarra.
Y recordemos finalmente a nuestro ordenadores y móviles. Muchos de ellos han muerto por un impacto contra el suelo o un virus malicioso. En vano, hemos tratado de reanimarlos, a modo de desfibrilador, formateando el disco duro, cambiando la placa base o haciendo un transplante de batería. Hoy los recordamos aquí a todos. Pero con su muerte estos aparatos se llevan consigo la memoria con todos los contactos y amistades. O sea, las personas.
Erpin