viernes, 11 de marzo de 2011

CULTURA SE ESCRIBE CON C

            La letra C ha sufrido muchísimas agresiones externas e internas a las que trata de enfrentarse con energías renovadas. El primer ataque contra la C procede del propio alfabeto ya que comparte grafía con otras compañeras. Sabido es que la C cuando se presenta acompañada de la e y la i suena ze o zi, como sucede en zénit o zigzaz, y cuando va de la mano de la a, o y u, suena ka, ko, ku, como kárate, koala o kurdo, lo que de algún modo la hace una letra prescindible. Pero los ataques a la c vienen también de fuera. Ahí están los fans de la kontra kultura que quieren expresar de modo gráfico su desacuerdo con la Cultura Oficial, ahí están también los grupos de música kañera que quieren transmitir en la grafía la fuerza de su música y ahí están sobre todo los okupas que han desalojado a la C de la casa antes de okuparla. La última amenaza a la C, y de paso a la Q, procede del lenguaje de los móviles: Kari, kdms a ls 4, Ok? TKM, kiss,  lo que se traduciría como “Cariño, quedamos a las cuatro ¿De acuerdo? Te quiero mucho. Besos”
            En Euskadi, que es la tierra de la K por antonomasia, la C ha sido condenada al ostracismo, por el sencillo motivo de que en que en la lengua éuskara, que lleva la K en su raíz, la letra C tiene una presencia testimonial. Esto lo ha visto muy bien, por ejemplo, Alfonso Ussia que con el fin de criticar el uso del euskara, catalán y gallego en el Senado le ha dirigido a “Zapatero Joseba Koldobika”, así le llama, un texto en Euskara  con mucho usía,  plagado de Kas, o sea con profusión de la letra K. Selecciono una pequeña muestra de su ingeniosa misiva: “Senatoriak sozialistak, senatoriak katalanuak, senatoriak komunistuak, ridikuloak aundi. «Amá, aitá, amatxo, aitatxo, amona!... ¡Ene maite Tzontzoles!”
El caso es que, como la C solo existe en Euskara para hacer referencia a palabras castellanas, los tres modelos lingüísticos bilingües son el A, el B y el D, lo que no puede ser nada bien visto por periódicos como el ABC, o su sucursal en Euskadi que inicia con la C su nombre.
En fin, han sido tantas las ofensas que ha recibido la humilde C, la letra que la Constitución, de Castilla, del Cid Campeador y de Corazón Corazón; son tantas las ofensas recibidas, digo, que ahora está siendo desagraviada con creces con el Cambio que, en palabras de Patxi López, ha llegado para quedarse.  
Tanto es así que la Consejera de Cultura ha suscrito un Contrato Ciudadano por las Culturas, un CCC que recuerda demasiado a aquella academia de estudios a distancia que desde tiempos inmemoriales prepara para sacarse el graduado o para especializarse en belleza y moda.
Tan pomposo título reúne todos los mitos de la actual Consejería: habla de ciudadano, un término muy caro al socialismo vasco, habla de culturas, así en plural, copiando esa extraña moda que habla también de políticas, también en plural, con lo bonita que es la Cultura y la Política  en singular. Y luego añade lo de contrato que tiene algo de mercantilización de la Cultura.
            En fin, la lucha por devolver a la C el lugar que se merece ha llevado a la Consejería de Cultura a crear el CVC, el Consejo Vasco del Euskara, entre cuyos miembros figura Jon Juaristi que no se ha caracterizado precisamente por defender la K del Euskara. La misma moda ha llevado a ETB a insertar en su parrilla un programa de no demasiado éxito que se llama, cómo no, Capital Cultura y a Sanidad a bautizar el servicio médico telefónico como Contact Center.
En honor de la verdad se debe decir que la reconquista de la C comenzó en Barakaldo o  Baracaldo, con el BEC. Aquello fue una punta de lanza, que curiosamente no vino de las tierras de Castilla sino de la pérfida Albión, pues fue el inglés del Reino Unido el que dio nombre al Bilbao Exbition Centre. Y ahora que la Capital de Euskadi, Vitoria-Gasteiz, quiere hacer un gran auditorio, con sala de exposiciones y palacio de congresos para el que solo cuenta con los limitados recursos del municipio, ya le ha puesto un nombre en el que la C no podía faltar, BAIC, esto es,  Bussines & Arts International Center. Observen que el de Vitoria es Center como el de Sanidad con clara influencia americana frente al de Bilbao que es Centre, más a la europea.
En fin, a este paso próximo está el día en que gritaremos Gora Euscadi Ascatuta.
Erpin (Publicado el 11-03-2011)

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